Continuar leyendo «Sangrado de encías ¿Qué soluciones hay?»
Sangrado de encías ¿Qué soluciones hay?
Continuar leyendo «Sangrado de encías ¿Qué soluciones hay?»
La salud de los tejidos que soportan los dientes es directamente proporcional a la salud de tu sonrisa.
Nueve de cada diez ciudadanos, de entre 18 y 65 años, ha sentido estrés en el último año y cuatro de cada diez lo han sufrido de manera continuada según el estudio de SEAS (Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés).
Y sí, el estrés también afecta a nuestra salud bucal. Además, después de los acontecimientos de cambios, incertidumbre y miedo que estamos viviendo en los últimos meses seguramente los niveles de ansiedad están en aumento.
Posiblemente muchos relacionéis con el estrés los dolores musculares en cuello o espalda, así como los dolores estomacales, por ejemplo. Pero, quizás, pocos os percatéis de cómo afecta en la boca. Después de periodos de más ansiedad puede que os resulten familiares las apariciones de herpes, dolores en la mandíbula por tensar demasiado los músculos faciales o bien rechinar los dientes. Además si el estrés es crónico, que perdura en el tiempo, las consecuencias son mayores, incluso pueden llevar a la pérdida de piezas dentales si no se actúa a tiempo.
Una de las principales reacciones de nuestro cuerpo ante el estrés es la boca seca. Además, la sequedad bucal es un efecto secundario si se están usando medicamentos para tratar la ansiedad o la depresión. La saliva es la primera defensa que se encuentran las bacterias en la boca. Cuanta menos secreción de saliva, mayor es el riesgo de enfermedades bucales.
Así pues, aumenta la acidez en nuestra boca y ataca el esmalte dental, que es la capa natural que los protege y se acaban desarrollando las caries y otras infecciones o enfermedades en las encías.
La alteración y la acumulación de la placa bacteriana pueden provocar el sangrado e inflamación de las encías, causando enfermedades sobre los dientes como la gingivitis y la periodontitis. El estrés emocional también se asocia con las enfermedades periodontales.
Por un lado, encontramos los cambios en el comportamiento; suele ser habitual que en periodos de ansiedad se descuide la buena alimentación, se consuman más azúcares, se fume más… y se olvide la buena higiene dental. Por ello la placa bacteriana aprovecha estos malos hábitos para alojarse en nuestras encías y puede desencadenar en una periodontits.
Por otro lado, en los últimos años se ha comprobado que cuando el cuerpo se encuentra bajo estrés se producen cantidades elevadas de una hormona llamada cortisol. Cuando ésta se produce en las encías estimula la inflamación y por tanto promueve la periodontitis.
Los herpes son producidos por un virus que habita en los nervios faciales y se reproduce en momentos en los que el organismo tiene menos defensas, como pueden ser los periodos de estrés. Las aftas son unas heridas blanquecinas que se forman en encías y mucosas causadas por virus, bacterias y deficiencias del sistema inmunológico debilitado por el estrés.
Es un hábito involuntario que consiste en apretar y/o rechinar los dientes durante las horas de sueño, o incluso despiertos. El estrés es la principal causa de esta patología. El bruxismo si no se trata a tiempo puede derivar en complicaciones más severas, hipersensibilidad dental, desgaste de los dientes, dificultad para masticar, dolores musculares en mandíbula, dolores en cuello, cabeza y oídos; insomnio o incluso provocar la pérdida de piezas dentales.
Hay maneras de aliviar los dolores derivados de esta patología pero, al ser un acto involuntario, la única manera de poder resolver el problema a tiempo es con una visita al dentista para valorar cuál será el mejor tratamiento en cada caso. Por norma general, una férula de descarga ayuda a evitar el contacto entre los dientes y evitar el desgaste de las piezas.
El estrés es una de las principales causas de la disfunción de la articulación temporomandibular. Es la articulación que une la mandíbula con el cráneo. Puede ser que produzca chasquidos al moverse, que presente dolor, inflamación… Esto es debido a que el disco articular se ha desplazado y no puede funcionar con normalidad por la presión generada al apretar los músculos por estrés.
Con una visita a tiempo al odontólogo se podrán tomar las pruebas diagnósticas oportunas y determinar la causa exacta del problema para poder abordarlo. En algunos casos puede ser necesaria la utilización de férulas de desprogramación muscular o fisioterapia y en casos extremos incluso una cirugía.
El estrés y la ansiedad también pueden causar que los ácidos estomacales se acumulen, lo que puede llegar a provocar reflujo ácido y, en consecuencia, puede aparecer mal aliento.
Lo peor de todas estas afectaciones producidas por el estrés es que suelen ocurrir de manera progresiva, la persona afectada no suele notar sus efectos hasta que ya son muy avanzados. Por ello las revisiones periódicas son de máxima importancia para poder detectar estos síntomas a tiempo y conseguir a través del tratamiento adecuado paliar sus efectos en nuestra salud oral.
En Clínica Pfaff estaremos encantados de ayudarte. Contamos con las últimas tecnologías para poder diagnosticar a tiempo si sufres cualquier anomalía en tu cavidad oral; así como los mejores tratamientos para poder solucionar cualquier problema en caso de detectarlo.
Quizás llegue un día en que los dentista puedan recomendarte un baño caliente o un buen masaje relajante pero por el momento te recomendamos una buena alimentación y rutina de higiene bucal, además de visitas periódicas a tu dentista.
Si no consigues reducir tu nivel de estrés no dejes que este afecte a tu salud oral. Visita a tu odontólogo.
Pide ahora tu cita e infórmate
Uno de los hábitos más perniciosos para la salud es el tabaco. De hecho según Sanidad, en España mueren al año más de 50.000 personas a causa del tabaco. Cuando pensamos en los problemas derivados del tabaquismo nos vienen a la mente enfermedades respiratorias, pulmonares o cardiovasculares. Pero a veces nos olvidamos de cómo afecta a nuestra boca, la puerta de entrada de las miles de substancias tóxicas que lleva cada cigarrillo. A parte del efecto más peligroso a nivel oral que sería desarrollar un cáncer bucal, también hay diferentes problemas en nuestra cavidad oral derivados del consumo de tabaco.
Las manchas amarillentas que produce el tabaco en nuestra dentadura son uno de los problemas estéticos más visibles. Os recomendamos leer nuestro último artículo para conocer los tratamientos para eliminarlas.
Fumar o mascar tabaco también causa manchas en las encías, se conocen como melanosis. Son unas manchas marrones ubicadas normalmente en las encías inferiores pero también pueden aparecer en mejillas o paladar y afectan al 30% de los fumadores. La melanosis del fumador la provocan algunos componentes del tabaco que estimulan las células encargadas de producir melanina, los melanocitos. Por ello el color de nuestras mucosas se ve afectado.
La melanosis es benigna y no es dolorosa. Pero siempre es necesario un examen médico para descartar otras posibles patologías más severas. Estas manchas se pueden eliminar mediante tratamientos. Pero lo más recomendable es dejar de fumar ya que sin tabaco desaparecen solas.
A parte del olor a tabaco, los cigarrillos provocan sequedad e irritación de las mucosas de la boca y de las vías respiratorias, por lo que no existe una correcta oxigenación. Unido al alquitrán, la nicotina y a otros aditivos del tabaco propician la mala higiene oral y por tanto el mal aliento. Puede que el mismo fumador no sea consciente de este olor, aunque sí que le afecta al verse alterado su sentido del olfato o del gusto y no poder disfrutar del sabor de la comida ni de los olores como un no fumador. Te recomendamos la lectura de cómo combatir la halitosis.
Estos efectos más visibles, como las manchas o la halitosis, son las consecuencias más leves derivadas del consumo de tabaco. Los problemas más severos pueden no detectarse a simple vista. Se calcula que entre el 30% y 40% de periodontitis crónica se atribuye como causa directa al tabaco. Esta enfermedad en las encías puede conllevar la pérdida de hueso y piezas dentales.
El consumo de tabaco, igual que el “vapeo”, altera la flora bacteriana y propicia la alteración microbiana, lo que se traduce en un aumento del riesgo a desarrollar periodontitis y sarro. Además puede ser más complicado detectar la enfermedad, ya que el tabaco reduce el riego sanguíneo de las encías lo que conduce a que se muestran con un color más pálido del que deberían tener. El tratamiento para combatir las enfermedades en las encías también suele ser más complicado en las personas fumadoras, debido a que el sistema inmunológico de la cavidad oral se ve afectado por el tabaco.
Como ya hemos comentado anteriormente el tabaco limita el crecimiento de los vasos sanguíneos por lo que retrasa la cicatrización no solo de cualquier lesión en las encías sino de cualquier tipo de cirugía bucal. Dificulta la curación de las heridas y disminuye el riego sanguíneo en las encías, por ello es más probable que sufran infecciones y se reduzca la capacidad de regeneración de los tejidos. Incluso los implantes pueden no ser una solución en personas fumadoras. Las dificultades para que se unan al hueso pueden ser mayores que en personas no fumadoras debido a la debilitación de la mandíbula o los dientes adyacentes.
La disminución en la secreción de saliva y la alteración en la flora bacteriana que produce encender un cigarrillo también influye en la aparición de caries.
Mantener unos buenos hábitos de higiene bucal ayudarán a prevenir enfermedades. Pero la boca seguirá siendo el principal canal de entrada del humo, por ello recomendamos a las personas fumadoras acudir con más regularidad al dentista.
Los profesionales podrán examinar su salud dental y actuar lo antes posible ante cualquier indicio. En la clínica podrán realizarle limpiezas bucodentales profesionales que ayudarán a mitigar los efectos nocivos del tabaco en su boca.
La mejor opción para su salud en general y bucal será sin duda dejar de fumar, mientras tanto le aconsejamos que visite con regularidad a su dentista.
Solicita información y resolveremos todas tus dudas